Archivo mensual: enero 2012

Tarta de Cumpleaños

Hoy es el cumpleaños de mi hermano. ¡¡Felicidades Javi!! 😀

Así que ayer tocaba repostear una tartita. Tenía que decidir entre probar a hacer una nueva o tirar de repertorio ya probado. Al final me decidí por tirar de repertorio ya probado metiendo unas pruebas novedosas. Debe ser que si no tengo la tensión de que haya crisis con algo no me quedo tranquila…

La tarta elegida ha sido de bizcocho enrollado de chocolate con mousse de caramelo y glaseado de chocolate blanco. (El bizcocho no está enrollado, es que se llama así). Las pruebas novedosas son el bizcocho (en las anteriores lo compré ya hecho) y el glaseado (por no encontrar las medidas usadas anteriormente) vamos, que lo único ya probado ha sido la mousse!! He aquí el resultado:

La crisis ha llegado de parte del glaseado de chocolate blanco, por desconfiada. Como siempre se me queda el glaseado poco consistente y se me escurre por los lados, he añadido gelatina por mi cuenta. En una nueva receta… tenía que haberme fiado de ella porque otra cosa no, pero consistente sí ha quedado… demasiado :S Tanto que casi parecía plastificado y aunque de sabor estaba bien, esa textura raruna… a la próxima saldrá mejor.
 El bizcocho enrollado de chocolate, todo un acierto. Horneé tres planchas y luego recortaba la forma redonda. Como el bizcocho se quedó muy manejable (lo podías coger sin que se rompiera o cuarteara) para la hora del montaje de la tarta fue perfecto. Creo que me lo quedo como “el bizcocho de las tartas”.

Aunque lo de hacer planchas y luego recortarlas tiene un daño colateral: los recortes. ¿Qué hacer con ellos? La primera opción es comértelos tal cual, dejarlos para desayunar o para merendar y listo. Pero hay más opciones. Una de ellas son los denominados Cake Pops, que ya están de moda. Los cake pops no son más que bizcocho mezclado con queso cremoso y recubiertos de chocolate, les ponen un palito y son como chupa chups de bizcocho. Huelga decir que las formas, decoraciones y colores que permite son innumerables. Y para los recortes que sobran va muy bien porque los coges…

…Los picas y le añades el queso cremoso, el suficiente para poder hacer formas sin que se desprendan migas pero no demasiado para que no quede pegajoso, tienen que dejarse moldear con las manos sin pringarte.

Bueno, quién dice queso cremoso, dice mousse de caramelo sobrante 😀

Eran los primeros que hacía y tampoco tenía muy claro como iban a quedar de comestibles, así que no me compliqué mucho. Hice bolitas y pasé del palo. Luego un bañito de glaseado de chocolate (también del sobrante de la tarta pero añadiendo unas onzas de chocolate con leche porque con el blanco me quedaba corta) y listos.

Aquí se ven terminados. Pero… ¿que es lo otro que se ve en el plato?

Muchas veces me he preguntado a quién se le ocurriría eso de separar las yemas y las claras y usarlas por separado… vale, que van bien por muchas razones: que si las yemas espesan las cremas, que si las claras a punto de nieve dan esponjosidad… pero… ¿y cuándo usas yemas y te sobran las claras? (que suele ser lo habitual)… ¿Se tiran? Vale, siempre se puede hacer merengue… pero un merengue con ocho claras!! Empalaga sólo de pensarlo. Así que ayer dispuesta a no tirar ni una sola, me cogí mi libro-santo grial La cocina dulce de Paco Torreblanca y fui pasando páginas, buscando una receta que usara únicamente claras. Y no fuera merengue. Me paré en el dacquoise de coco.

Además de necesitar sólo las claras del huevo, era una receta sencíllisima: Azucar glas, almendra molida, coco rallado y las claras batidas a punto de nieve. Como me seguía sobrando mousse de caramelo, puse un poco entre dos dacquoise de coco… Los que los han probado y les gusta el coco (que no es mi caso) les han encantado. A mí para saber a coco… no estaban nada mal 😀

Y ni una sola sobra!!

Bueno, sobraron tres claras de huevo (porque me quedé sin coco rallado) pero con esas se hicieron unos bollitos de salvado de avena al más puro estilo Dukan… y tener así la conciencia un poco tranquila 😀

Informó la repostera más dicharachera 😉

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Rosconeando. ¡¡Objetivo cumplido!!

Después de la torta-roscón, tenía que volver a intentarlo. Así que anoche me puse con la masa, siguiendo el patchwork recetil con sus nuevos parches. Como quería tenerlo para hoy, decidí dejarlo reposar por la noche para hornearlo por la mañana. Y creo que eso es lo que voy a cambiar para la próxima ocasión, porque mi masa reposa en el frigo de todos modos, así que lo que hizo fue reposar el doble de tiempo…

Así la dejé anoche:

Y así estaba esta mañana:

Aunque ha subido, diría que poco, pero bueno, no nos desanimemos. Además al estar tantas horas, la masa se ha endurecido un montón (la mantequilla ha ayudado mucho en ese aspecto) así que me toca ponerla al solecito, como los lagartos, y esperar a que se ablande, aunque tampoco mucho porque ese parón ya me ha descolocado toda la agenda… Por lo que en cuanto se ha dejado hacer, le he dado un buen amasado, la he separado en dos y a hacer la forma: una bola en el centro de la bandeja, la agujereas con el dedo gordo y poco a poco ensanchas el agujero, intentando que quede igual por todos los lados.

No olvidemos que esto crece y el agujero peligra, hay que hacerlo grande para que no se cierre, (no queremos que vuelva a pasar!!) Con la forma hecha, de nuevo a reposar para que doble el tamaño.

Ya me está haciendo pequeño el agujero, que manía de crecer introspectivamente… aunque ha crecido poco (otra vez) me he autodado permiso para decorarlo… y al horno!!
 La fruta escarchada es poco variada, son ciruelas verdes y cerezas rojas. A las pobres ciruelas ya las han llamado pimientos y pepinillos. Para el Roscón 2013 buscaré el calabazate con tiempo!

Por ahora, las impresiones son buenas, mantiene la forma y huele bien. A roscón para ser exactos 😀 Las fotos son del segundo roscón (he hecho dos medianos en vez de uno grande) y éste durante el horneado ha subido más que el primero y en menos tiempo, igual porque ha estado más tiempo a temperatura ambiente… definitivamente tengo que cambiar lo del tiempo de reposo en el frigo. Pero a pesar de todo… parece que habemus roscón. Et voilà!

Aunque todavía faltaba la prueba de fuego. ¿Sabrá igual que huele? Y ¿estará seco y apelmazado? O ¿jugoso y esponjoso?

Sí, sabe a roscón.

Y… ¡¡jugoso y esponjoso!! Aunque la miga está “condensada”, le ha faltado permitirse subir más y que hubiera un poquito más de aire. Pero no es una condensación en plan de tener que beber para que pase, ni está seco ni da la sensación de apelmazamiento. Tiene la textura que buscaba, con sus posibles mejoras, que todo se puede mejorar (Y si no me creéis id a la entrada anterior 😛 ) Así que estoy satisfecha y muy contenta con el resultado.

Hasta el roscón 2013 es posible que haga unos cuantos más, para probar la teoría del levado, para gastar la fruta escarchada taaaan bonita que me ha sobrado… pero ya tengo el tres de tres: forma, sabor y textura (ojo, la textura que buscaba, no quiere decir que sea la del roscón tradicional, que siendo sincera, tampoco tengo muy clara como es exactamente…)

Así que puedo decir y digo que mi casa ya tiene receta oficial de Roscón de Reyes!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

A por el Roscón!!

El año pasado hice mi primer Roscón de Reyes. Usé una receta que me pasaron unos amigos (ya estaba probada y daba buenos resultados) que aunque era para thermomix, la hice a mano. El resultado fue más que satisfactorio (y más para el primero). Tenía forma de roscón y sabor a roscón. Sin embargo, no me terminó de gustar la textura que se le quedó. Igual fue porque la masa estaba poco trabajada (no me extrañaría) pero la miga estaba como apelmazada, poco esponjoso, muy engollipante y con un alto poder absorbente. Eso sí, a bonito no le ganaba ninguno!! Este fue mi Roscón 2011:

Así que este año mi reto era mejorar la textura y así tener las tres cosas que le pediría a un roscón: Sabor, forma y textura. A mediados de noviembre se me ocurrió que igual fusionando una receta de brioche con los ingredientes saborizantes del roscón… pero entre pitos y flautas no pude hacer las pruebas pertinentes, y no era plan de hacer el invento en fechas señaladas!

Ya tenia previsto volver a repetir receta cuando por azares del destino, me fue del todo imposible hacer el roscón el día 5.

Bueno, quien dice azares del destino, dice tener que elegir entre rosconear o ir a ver al sobrino más guapo del mundo. La decisión fue bastante fácil 😀

Pero como lo decidí después de comprar a precio de oro la fruta escarchada, TENÍA (en mayúsculas y todo) que hacer un roscón. Y con el día de reyes ya pasado, podía volver a la mezcla de recetas, si el invento no era comestible, tampoco pasaba nada :D.

Así que cogí dos recetas de roscones de internet y la receta de brioche de mi libro/santo grial “La cocina dulce” de Paco Torreblanca: veamos, los ingredientes del brioche más los líquidos de uno de los roscones más la forma de hacerse del otro roscón mezclada con la del brioche… una especie de patchwork repostero que al final me he tomado como una simples directrices porque lo he modificado a mi antojo mientras hacia la masa: menos limón, más harina, más agua de azahar, otro poco más… mi madre dice que de los inventos salen las grandes recetas, yo sólo puedo añadir: “… o no, pero por intentarlo que no quede!” Después de mezclar, amasar, reposado con levado, le doy forma y a esperar que doble el tamaño para decorar (a precio de oro y sin variedad, ni rastro de calabazate…sólo cerezas!)

  

Y encima se me olvidan las almendras!! Siempre le doy la forma sin contar que luego crece, pero bueno, toca hornear… ¿Cómo se portará? Pues mal. Se portará muy mal. Horriblemente mal.

En vez de subir se ha ensanchado (también ha subido, pero poco). Igual es por la masa de brioche… o por cualquier otra razón. Consecuencias: el agujero cerrado y el roscón bajito y muy ancho. Claro, mi roscón del 2011 se portó tan sumamente bien con la forma que poco me he preocupado de ese aspecto… Jo, derrotada en el apartado forma.

Veamos la textura y el sabor…

  

Para lo fino que es (unos dos dedos) la textura ha mejorado, es esponjoso y ahuecado. Y el sabor… está soso, pero soso soso, me he quedado cortísima con el azúcar y ya que estamos un poco más de agua de azahar no le vendría mal (recordemos que es la esencia del roscón), pero aún así sabe a roscón, a roscón soso, pero en cuanto doble la cantidad de azúcar, perfecto. Vuelvo a estar en dos de tres. Ahora lo que me falta es la forma…

Apuntadas las mejoras de este patchwork repostero, el martes/miércoles volveré a la carga. Tengo que conseguir ese tres de tres antes del Roscón 2013!!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

Nueva cabecera

Últimamente no sé que pasa pero no tengo tiempo para nada, sin ir más lejos he decidido no hacer roscón (después de que ayer me atracaran por un poco de fruta escarchada) porque lleva mucho tiempo (entre espera y espera de levado) y hoy tengo cosas que hacer que adelantan al roscón en la lista de prioridades. Ojo, que lo haré, pero no para mañana 😀

A lo que iba, que el tiempo se me escapa entre los dedos y tengo que filtrar. Pero no dejaba de darle vueltas al nombre/imagen del blog. Tenía que hacer algo con eso. Estaba escribiendo el porqué del nombre, que he intentado cambiarlo pero me he encariñado con él a pesar de que es muy largo, poco original y tal peeeero como siempre me quedo sin tiempo. Ya llegará esa entrada. Ahora sin más preámbulos os presento a la nueva cabecera (e imagen en general) del blog.

Espero que os guste!!

Informó la repostera más dicharachera! 😉

¡¡Feliz 2012!!

Qué tal os han sentado las uvas de la suerte… ¿Bien?

Empieza un año nuevo repleto de propósitos, en cuanto acabe la navidad se llenarán los gimnasios de buenas intenciones, aunque todavía tienen que pasar los Reyes… y a mi me han traído un adelanto!! Les ayudó Azucarino cuando trajo a casa un par de regalos reposteros. Irremediablemente tuve que probarlos, aunque siendo el dia de Nochevieja me negué a hacer decoración alguna.

¿Recordáis el apaño de árbol navideño que hice con cortadores de flores? ¡Pues ya tengo el original con forma de estrella! (aunque la punta del árbol de la foto no es la “original” porque al no pegarla con glasa no mantenía el equilibrio). Aquí lo vemos de centro en el plato de postres junto al Belén. El buey debía de tener hambre porque parece muy interesado!

Trae un soporte metálico y además del árbol, vienen cortadores para hacer regalos pero son cuadrados y dejarlos sin pintar… así que no los hice.

Y para que el arbolito de galletas no se sienta solo… ¡Otra figura de galletas más! Esta vez para hacer una campana, con unas hojas de acebo de adorno.

¡Tiene badajo y todo!  La campana cuando se haga en condiciones (no repetí un tamaño que necesitaba para hacer la forma y montada según el ángulo quedaba rara…), pero cuando esté bien montada, se pinte navideñamente y aprenda a hacer lazos bonitos… ¡¡va a quedar muy muy chula!!

Y para rematar, cortadores de estrellas de varios tamaños, cuyas pruebas duraron demasiado poco… 😀

Y a eso hay que sumarle mi regalo de Papá Noel… Un rodillo ajustable (y así jubilar mi rústico invento para controlar el grosor de la masa! A ver si adivináis cuál es cuál 😛 )

Tiene tres discos para hacer masas de distinto grosor ¡Un gran cambio!

¡Y mañana voy a Ikea a seguir con el aprovisionamiento para el 2012! ¡A ver que pillo!

Como mínimo volveré cargada de buenos propósitos…

Informó la respostera más dicharachera 😉