Archivo mensual: febrero 2012

Sencillez y chocolate

Hoy me apetecía hacer una tarta. Llevaba rondándola unos días, para probar el fondant de nubes, ya me habia decidido a hacer una minitarta de san valentín con el fondant rosita, corazoncitos… pero ayer… al final no la hice. Y hoy…. ya no pegaba. Además anoche tuve crisis literaria (me autoobligué a apagar la luz a las 4 y media) y hoy he amanecido a media mañana. Aunque rediseñara el fondant y pusiese yoquesé, azul con estrellas… quería la tarta como postre porque hoy teníamos invitados, y ya no me daba tiempo a ponerme ni tiquismiquis ni con inventos. Pero oye, que quería hacer una tarta! Bah, si no es nada, tres planchas de bizcocho enrollado de almendra y ganaché de chocolate como relleno y como cobertura. Dicen que en la sencillez está el buen gusto ¿no? Pues ea.

Resultado:

Por primera vez he conseguido que la cobertura quedara casi casi como tenía en mente!! Y entre que he tenido que ir a comprar el chocolate y demás, se me ha echado el tiempo encima y he tenido que cubrirla mientras el resto se acababa el cocido. Va a ser verdad que bajo presión trabajo mucho mejor!

De sabor ha encantado, era como comer una tableta de chocolate con leche hecha tarta, así suavecita  y muy rica.

Y empiezo a cogerle el punto al ganaché montado!!

Es curioso cuando haces un pim pam pum improvisado… y sale mejor que cuando estás venga a planear!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

San Valentín

Bueno, creo que hoy no es un mal día para cocinar esta entrada, aunque será más visual que escrita, con el portatil en cuidados intensivos, tengo que subir al polo norte para manifestarme, así que prefiero manifestarme rápido 😀 Pero siendo San Valentín… no podían faltar unos corazoncitos. (si telepizza lo hace… yo también psé!)

Corazoncitos de forma extraña, porque son los cortapastas que tenía (de un pack de ikea), pero corazoncitos al fin y al cabo 😀

Con ellos estrené mi nueva boquilla del número 1 (finisima, pero perfecta para los detalles de este tamaño de galletas) y puse en práctica algunos dibujillos que me apetecía probar, hasta ahora no había pintado con varios colores en el “mismo nivel” y me encantó 😀

Ahora me callo y va una ristra de fotos:

Acabados los corazones, para que se me quitara el complejo de Anne Igartiburu, me puse con otro de los objetivos que tenía en mente: las típicas cookies americanas.

De sabor están ricas pero se expanden demasiado y se quedan muy finas (la masa se pone hecha una bola y con el calor del horno ellas mismas cogen forma) Así que tendré que ir probando diferentes recetas hasta que encuentre la que las haga expandirse en su justa medida 😀

Informó la repostera mas dicharachera

Ah! Y sed felices, corazones 😉

Cupcakes de cumplemes

El sábado pasado fue el cumplemes de mi sobrino (Felicidades Pau!!)  y aproveché la coyuntura para trastear algunos inventos en forma de cupcakes. Primero lidié con una de esas recetas que no terminan de salir pero mi condición de cabezota acérrima no me deja olvidar. El bizcocho de madalenas de Torreblanca. Después de aprender que los huevos sí se montan (incluyendo las yemas!!) ya está casi dominada. Pero por si acaso salían mal se me ocurrió probar la receta del “bizcocho-base de las tartas” (veáse entrada anterior) para hacer otros cupcakes. El resultado fue…. interesante. Casi parecían que pudiesen flotar solos, muy muy esponjosos. Raros para ser cupcakes, creo que su uso más idóneo es el de base de tarta.

He aquí el resultado:

Para la decoración otra prueba: ganaché montado de chocolate blanco, lo coloreé de azul, cosa que tuvo su consecuencia inesperada, porque cuando dicen que la mejor consistencia para decorar con manga es justo cuando el ganaché cambia de amarillo-chocolate a blanco y tú lo has coloreado de azul… determinar ese momento se complica un poquito y creo que lo monté de más, haciendo un ganaché “poco colaborador” a la hora de decorar. Aún así, quedé muy contenta con el resultado. Probaré también hacerlo de chocolate con leche, porque de chocolate blanco, aunque ofrece más posibilidad de colorines, sabe a chocolate blanco (obviamente) y puede resultar empalagoso. Como fan del chocolate blanco que soy, mi veredicto es: muy rico!! Y la textura final también muy buena, cremosa y ni muy blanda ni muy dura.

Además pude probar una de mis boquillas nuevas, aunque sudé un poco para conseguir que saliera por los agujerillos, es curiosa, y cuando la domine más intentaré hacer césped 😀 también sirve para hacer pelo y cosillas varias. Muy guay. Seguiré investigando, no solo esa boquilla sino las posibilidades del resto, como la de poder hacer rosas (cuando haga un ganaché más colaborador espero que me salgan mejor…)

Y estos son los cupcakes del cumplemes de Pau 😀 Que por cierto, ¿Os he dicho ya que tengo el sobrino más guapo del mundo? 😀

En breve corazones galletiles con la otra nueva adquisición, para comprobar si me he pasado al elegir la finura de trazo…

Informó la repostera más dicharachera 😉