Archivo mensual: abril 2012

Cupcakes aeronáuticos

En estos tiempos que corren hay que aprovechar cualquier oportunidad para celebrar algo a lo grande: traca, champán, surtido de ibéricos… y cómo no, cupcakes conmemorativos!!!

Aproveché para volver a enfrentarme al bizcocho de magdalena (cada día estoy más cerca de conseguir una variante casi perfecta) y de usar una boquilla grande para decorar, que todavía no había tenido oportunidad de estrenarlas. Fue una celebración improvisada, por suerte tenia todos los ingredientes en casa y en un pis pás ya tenia los cupcakes casi listos

Sólo faltaba la conmemoración, un dibujito rápido (San Illustrator, qué haría sin ti y tus vectores), un poco de chocolate blanco y topper aeronáutico listo. Este último paso fue con unas pocas más de prisas para que no me pillara el toro, pero la función la cumple ¿No? 😀

Y aunque mi intención era subir el video… resulta que no puedo subir videos! Así que tendrá que ser así.

“Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà!”

Informó la repostera más dicharachera 😉

 

Un gâteau… oh la la!!

Hace un par de días me encargaron una tarta de despedida para unos franceses que volvían a casa. De decoración: la bandera francesa en fondant de nubes y un Bon voyage en chocolate blanco. En esas que pensé: “Oh! Pues aprovecho cuando haga las letras y dibujo una silueta de la torre Eiffel!!” Pero… ¿Por qué conformarse con la silueta… cuándo puedes construirla?

La tarta es de bizcocho enrollado de almendra con relleno y cobertura de ganaché de chocolate con leche. La torre Eiffel, como las letras, de chocolate blanco. Comestible toda ella, a excepción de la punta, que es medio palillo bañado en chocolate blanco. El montaje: por partes. Aunque en un primer momento barajé la posibilidad de montarla como una pirámide, mirando fotografías para hacer un dibujo-guía, vi que los lados son como un poco cóncavos, así que me decidí a construirla por pisos, para lograr más o menos esa forma. La pena fue que durante el transporte le dio ligeramente el sol (la tarta montada era demasiado alta y llevé tarta y torre por separado, la torre eiffel la metí en un cubito de plástico) y con el calorcillo se reblandeció lo justo para que se pegara un poco al fondo del cacharro donde la llevaba, al ir en un cubo despegarla iba a ser complicado por las paredes y aunque la metimos al frio… me han informado de que durante el rescate final perdió una de las patas 😦 Désolée…

Pero no nos pongamos tristes, a pesar del contratiempo espero que gustase a sus destinatarios!! Porque mínimo por casa, antes de partir hacia su destino, unas muñecas de porcelana que pasaban por allí hasta se hicieron fotos con ella. Les pareció très chic 😀

Informó la repostera más dicharachera 😉

¡Felicidades Marina!

Ayer no puse esta entrada porque al no tener mi cámara no tenia las fotos… y resulta que si tenía!! Seré toooonta!! No están todas las que son pero ya lo actualizaré cuando estén en mi poder.

Bueno, que todavía no lo he dicho, ayer fue el cumpleaños de mi cuñada (¡¡Felicidades Marina!!) y tocaba hacer una tarta cumpleañosa. Cuando pensé en qué hacer tuve claro que el resumen iba a ser una sola y novedosa palabra: empacholate.

La idea inicial fue la de hacer una tarta con brownies en vez de bizcocho, rellenarla y cubrirla de mousse de caramelo y hacer decoraciones con chocolate blanco. Pero, tras el paréntesis de crisis con la tarta de Superman (cuya confección fue rodada) con ésta tuve las crisis que no tuve con la otra, más las suyas propias. Así en una sintesis rápida: quemé el azúcar y la mousse amargaba: a la basura. Las medidas del brownie se quedaron escasas y salieron dos bases muy finas: la tarta iba a quedar bajita y enclenque. Pero como no hay crisis sin solución: cambiamos mousse de caramelo por ganaché de chocolate, y por la noche, antes de acostarme hice otra base con las medidas para la masa que usé para las dos primeras juntas. Y al dia siguiente por la mañana, el día del cumple, la monto y la decoro… Claro, que el montaje no iba a ser coser y cantar… las crisis hicieron su aparición estelar caracterizadas esta vez como una última base de brownie convertida en un puzzle muy divertido y un ganaché montado en exceso que rompió la bolsa de la manga (apreté, apreté…y el ganaché salió por donde no debía) y con el que tuve lidiar a la hora de extenderlo. Pero a pesar de los imprevistos, quedó bien. Y rica, que es lo importante.

Al final la tarta fueron tres brownies (el de la base más gordo y luego dos finitos) de chocolate con leche con ganaché, también de chocolate con leche (sin montar) entre medias, y cobertura de ganaché montado de chocolate mezcla de blanco y con leche. Las decoraciones son de ganaché de chocolate blanco. Vamos, chocolate, chocolate y más chocolate. Empacholate!!

Las fotos del corte están en la cámara que aún no tengo, así que ya las pondré. Aquí está el corte. El brownie, al ser de chocolate con leche, se quedó paliducho.

Y declaro finalizada la temporada de tartas de cumpleaños hasta agosto!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

P.D. Con esta tarta he recordado un cumpleaños que celebré en guirilandia con mi hermano, que compró una tarta de chocolate im-presionante. Recuerdo que era fudge chocolate y recuerdo que era de Cadbury. Tengo que encontrarla…Y ahora mismo me lo apunto en la lista de cosas pendientes!! (Aprovecho la edición para informar de que la receta está encontrada, falta probarla!!)

Más galletas

Aquí os traigo una tanda de galletas con las que aproveché para estrenas nuevos cortadores, mejorar los ojos de mickey y bautizar a unas galletas, que por su rapidez y resultado, se van a convertir en asiduas: las dicharalletas. Su confección es fácil, son redondas sin más, su pintado es rápido (en comparación) y divertido, sin la presión de: “se tiene que parecer a…” y el resultado es guay 😀 almenos a mí me gusta.

Y para poner las galletas, voy a probar una opción que descubrí hace poco. También las tenéis en la página de facebook, justo aquí

 

No puedo irme sin manifestar los orgullosa que estoy de los osos panda 😀 Está feo que lo diga yo, pero a que son bonitos!! Al ser una tanda más o menos grande y estrenar cortadores, intenté no complicarme y usé “las sugerencias de presentación” que venían con los propios cortadores para pintar las galletas. Pero el oso sugerido era pardo y no tenia glasa marrón, ni ganas de hacerla… revisando los colores que tenía hechos vi el negro de las orejas de Mickey (al que tampoco le veía una salida clara una vez hechas las orejas) y se me ocurrió hacer los pandas… salieron casi solos!!

Espero que os gusten!

Informó la repostera más dicharachera 😉