Archivo mensual: julio 2015

Al pan, pan y a los años, años!

Y aquí está la segunda parte de la celebración doble (Felicidades Markel y Oihana!). Si la primera fue estilo libre, en ésta la temática era el trabajo del cumpleañero, y como trabaja en un horno de pan…

Al rico pan recién horneado!! Un gorro de panadero, dos barritas de pan y un paño (o incluso si queremos algo más especializado, puede ser una couche, que es una tela de lino donde se pone el pan para que leve)

Un par de vistas para rodear la tarta:

La tarta es de bizcocho de yogur con vainilla, rellena de buttercream de chocolate con leche y forrada y decorada con fondant.

Una vista desde arriba…

Habéis visto que buena pinta tiene el pan? Me costó encontrar un color que me convenciera para hacer las barras, entre marron y naranja, no quedaron mal pero cuando se secó el fondant le di una capa de colorante marfil (el de hacer el color carne) y quedaron perfectas!!

Esta tarta la quería hacer minimalista, centrada en el gorro y el pan. Pero una vez los tuve hechos, faltaba algo… y al final me decanté por el paño, seguía siendo minimalista, pero ya parecía completa.

Que además los colores del paño tienen su razón de ser! Es un guiño a los cocineros de la tamborrada de San Sebastián, que alrededor del cuello llevan anudado un paño de cuadros blancos y azules.

Y esta vez, tengo foto del corte!! Bueno, más bien de los restos de la tarta… pero se ve el corte! 😀

Y como me dijeron que gustó mucho, la satisfacción me hinchó como si fuera levadura!

Informó la repostera más dicharachera;)

La alegría es un pompóm de bordes plateados

Hoy estoy poeta, qué queréis 🙂

Os traigo la primera tarta de una celebración doble con dos cumpleañeros (¡Felicidades Oihana y Markel!) y dos tartas diferentes. Vamos, lo que viene siendo “celebración doble” por definición.

Como fue un pedido un poco precipitado y hay confianza, me dieron carta blanca con los dos diseños, que además tenían que ser sencillitos a la fuerza (el tic-tac no perdona). Aunque con la segunda tarta sí que se fijó temática: el mundo de la panadería, ésta era más “estilo libre”. De hecho cuando me la encargaron quedó esbozada a grandes rasgos: “amarilla con florecitas blancas que es muy mona“… Pero al día siguiente a la hora de hacerla fue un poco como “eso ya no me gusta” (Sí, es posible que sea un poco voluble) así que desheché la idea y busqué algo más alegre y colorido. Y ya que estaba aproveché para hacer un pompóm, que le tenía ganas. Y éste fue el resultado:

Bonica, eh? Que se quite el fondant amarillo con florecitas blancas, que forrada con en blanco y decorada con círculos de varios tamaños y colores (alegres y veraniegos) queda genial. Y si le plantas encima una flor-pompóm de color rojo con los bordes plateados ni os cuento! Mejor os lo enseño:

El interior es de bizcocho de yogur con vainilla, rellena de buttercream de chocolate con leche. Rica, rica!

Una vista cenital, que se ve el pompón en todo su esplendor. La de tiempo que llevaba con ganas de hacer una flor-pompón!! Ya no la hago más 😀

Bueeeeno, vale, quizá en algún momento haga otro, pero aunque es bastante sencillo de hacer… es un auténtico rollo!! Sabéis la de circulitos ondulados que lleva?!? Tropecientos mil! No los conté, pero hay que hacer círculos de fondant, ondular y afinar el borde, cogerlo por el centro y plegarlo haciendo que queden cuatro ondulaciones y colocarlos haciendo la circunferencia inferior (sobre un megacírculo que hará de base) y luego seguir poniéndolos intercalados encima, haciendo circunferencias cada vez más pequeñas, hasta que, poco a poco, quinientos mil circulitos después, cierras el pompóm.

Y si luego tienes la maravillosa idea de pintar los bordecitos de plateado ya…

Pero aunque me gusta mucho quejarme (mucho, mucho), la verdad es que el resultado merece la pena. Siendo el primero y estando un poco pocha (igual por eso me pareció tan interminable la confección) quedé super contenta con el resultado.

Contenta con el pompóm y con la tarta entera! Que además gustó mucho y esa siempre es la intención 😀

Informó la repostera más dicharachera 😉