Archivo de la categoría: Bollería

Angel food cake

Para el cumpleaños de mi hermano hice una miniprueba, en mayo hice una prueba más definitiva (con invento incluido) pero hace unos días hice, por fin, el Angel Food Cake. Os hablé de él cuando hice la miniprueba, pero nunca tenía fotos decentes del bizcocho en sí… Hoy por fin toca! Aquí lo téneis:

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Día de la mona

Y con esta entrada me pongo, por fin, al día. Bieeeeen!!

Con la semana santa llegan las torrijas y la leche frita (que en casa hace mi madre que le salen muy ricas) y con el final de la semana santa llega el día de la mona. Con la mona.

En Cataluña hacen monas que yo no termino de pillarles la “gracia”, es decir que sí… pero no, con esas figuras de chocolate y tartas y qué sé yo, vale, que para ellos son monas… pero no. Aquí (Alicante) la mona es un bollo tipo panquemado, a veces con formas de animales o trenzas, decorado con anisetes de colores y tal, con un huevo duro pintado de algún color, que para comerte el huevo tienes que romper la cáscara en la frente de algún incauto. Aceptamos huevos de chocolate (sobretodo si, como a mí, no te gusta el huevo). Lee el resto de esta entrada

Roscón de Reyes 2014

Con un poco de retraso, como ya es habitual, os traigo el roscón de reyes de este año. En diciembre hice algunas pruebas para mejorar la receta, que es una mezcla de una receta de brioche con la parte “saborizante” del roscón, y además le añadí que lo amasara la panificadora, qué gran invento! Total, que al final éste fue el resultado. Listo para entrar al horno:

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Roscón. Llego tarde! Llego tarde!

Ay! Voy super atrasada!!

A 20 de enero y os traigo…

el Roscón de Reyes!!

Hábrase visto…

(ya me echo la bronca yo solita)

Así que voy a ser rápida, rápida 🙂 Es bastante simple, llega el 5 de enero y como todos los años hay que echar mano del agua de azahar para hacer el roscón de reyes. Y aquí lo tenéis:

roscon01

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Vamos a ponernos morados!!

… o qué hacer con un merengue que después de subir ha hecho chof y se ha bajado: Un mega bizcocho!!

Tuneando la tradicional receta de bizcocho de los vasos de yogur, pero usando las 10 claras/merengue bajado y tan sólo dos yemas, a ver, el vaso de yogur más…. ¿ 8 vasos de harina? ¿1 y medio de aceite? El azúcar también está en el merengue… Échale levadura que ahí hay mucha harina… Claro, que al llevar tan pocas yemas va a quedar muy paliducho… 😀 Bah, no hay problema!

No se aprecia el tamaño pero el plato no es un plato, es una fuente, es decir un Señor Bizcocho. Fallo: le asusté en medio de la subida y luego costó que terminara de hacerse. El susto fue porque también hice seis magdalenas y las metí a la vez, obviamente se hicieron antes y tenía que sacarlas… eso hizo que no subiera mucho por los bordes. El color, perfecto.

De sabor, textura y demás también muy rico! Y tal y como augura el título…. nos estamos poniendo morados!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

Rosconeando. ¡¡Objetivo cumplido!!

Después de la torta-roscón, tenía que volver a intentarlo. Así que anoche me puse con la masa, siguiendo el patchwork recetil con sus nuevos parches. Como quería tenerlo para hoy, decidí dejarlo reposar por la noche para hornearlo por la mañana. Y creo que eso es lo que voy a cambiar para la próxima ocasión, porque mi masa reposa en el frigo de todos modos, así que lo que hizo fue reposar el doble de tiempo…

Así la dejé anoche:

Y así estaba esta mañana:

Aunque ha subido, diría que poco, pero bueno, no nos desanimemos. Además al estar tantas horas, la masa se ha endurecido un montón (la mantequilla ha ayudado mucho en ese aspecto) así que me toca ponerla al solecito, como los lagartos, y esperar a que se ablande, aunque tampoco mucho porque ese parón ya me ha descolocado toda la agenda… Por lo que en cuanto se ha dejado hacer, le he dado un buen amasado, la he separado en dos y a hacer la forma: una bola en el centro de la bandeja, la agujereas con el dedo gordo y poco a poco ensanchas el agujero, intentando que quede igual por todos los lados.

No olvidemos que esto crece y el agujero peligra, hay que hacerlo grande para que no se cierre, (no queremos que vuelva a pasar!!) Con la forma hecha, de nuevo a reposar para que doble el tamaño.

Ya me está haciendo pequeño el agujero, que manía de crecer introspectivamente… aunque ha crecido poco (otra vez) me he autodado permiso para decorarlo… y al horno!!
 La fruta escarchada es poco variada, son ciruelas verdes y cerezas rojas. A las pobres ciruelas ya las han llamado pimientos y pepinillos. Para el Roscón 2013 buscaré el calabazate con tiempo!

Por ahora, las impresiones son buenas, mantiene la forma y huele bien. A roscón para ser exactos 😀 Las fotos son del segundo roscón (he hecho dos medianos en vez de uno grande) y éste durante el horneado ha subido más que el primero y en menos tiempo, igual porque ha estado más tiempo a temperatura ambiente… definitivamente tengo que cambiar lo del tiempo de reposo en el frigo. Pero a pesar de todo… parece que habemus roscón. Et voilà!

Aunque todavía faltaba la prueba de fuego. ¿Sabrá igual que huele? Y ¿estará seco y apelmazado? O ¿jugoso y esponjoso?

Sí, sabe a roscón.

Y… ¡¡jugoso y esponjoso!! Aunque la miga está “condensada”, le ha faltado permitirse subir más y que hubiera un poquito más de aire. Pero no es una condensación en plan de tener que beber para que pase, ni está seco ni da la sensación de apelmazamiento. Tiene la textura que buscaba, con sus posibles mejoras, que todo se puede mejorar (Y si no me creéis id a la entrada anterior 😛 ) Así que estoy satisfecha y muy contenta con el resultado.

Hasta el roscón 2013 es posible que haga unos cuantos más, para probar la teoría del levado, para gastar la fruta escarchada taaaan bonita que me ha sobrado… pero ya tengo el tres de tres: forma, sabor y textura (ojo, la textura que buscaba, no quiere decir que sea la del roscón tradicional, que siendo sincera, tampoco tengo muy clara como es exactamente…)

Así que puedo decir y digo que mi casa ya tiene receta oficial de Roscón de Reyes!!

Informó la repostera más dicharachera 😉

A por el Roscón!!

El año pasado hice mi primer Roscón de Reyes. Usé una receta que me pasaron unos amigos (ya estaba probada y daba buenos resultados) que aunque era para thermomix, la hice a mano. El resultado fue más que satisfactorio (y más para el primero). Tenía forma de roscón y sabor a roscón. Sin embargo, no me terminó de gustar la textura que se le quedó. Igual fue porque la masa estaba poco trabajada (no me extrañaría) pero la miga estaba como apelmazada, poco esponjoso, muy engollipante y con un alto poder absorbente. Eso sí, a bonito no le ganaba ninguno!! Este fue mi Roscón 2011:

Así que este año mi reto era mejorar la textura y así tener las tres cosas que le pediría a un roscón: Sabor, forma y textura. A mediados de noviembre se me ocurrió que igual fusionando una receta de brioche con los ingredientes saborizantes del roscón… pero entre pitos y flautas no pude hacer las pruebas pertinentes, y no era plan de hacer el invento en fechas señaladas!

Ya tenia previsto volver a repetir receta cuando por azares del destino, me fue del todo imposible hacer el roscón el día 5.

Bueno, quien dice azares del destino, dice tener que elegir entre rosconear o ir a ver al sobrino más guapo del mundo. La decisión fue bastante fácil 😀

Pero como lo decidí después de comprar a precio de oro la fruta escarchada, TENÍA (en mayúsculas y todo) que hacer un roscón. Y con el día de reyes ya pasado, podía volver a la mezcla de recetas, si el invento no era comestible, tampoco pasaba nada :D.

Así que cogí dos recetas de roscones de internet y la receta de brioche de mi libro/santo grial “La cocina dulce” de Paco Torreblanca: veamos, los ingredientes del brioche más los líquidos de uno de los roscones más la forma de hacerse del otro roscón mezclada con la del brioche… una especie de patchwork repostero que al final me he tomado como una simples directrices porque lo he modificado a mi antojo mientras hacia la masa: menos limón, más harina, más agua de azahar, otro poco más… mi madre dice que de los inventos salen las grandes recetas, yo sólo puedo añadir: “… o no, pero por intentarlo que no quede!” Después de mezclar, amasar, reposado con levado, le doy forma y a esperar que doble el tamaño para decorar (a precio de oro y sin variedad, ni rastro de calabazate…sólo cerezas!)

  

Y encima se me olvidan las almendras!! Siempre le doy la forma sin contar que luego crece, pero bueno, toca hornear… ¿Cómo se portará? Pues mal. Se portará muy mal. Horriblemente mal.

En vez de subir se ha ensanchado (también ha subido, pero poco). Igual es por la masa de brioche… o por cualquier otra razón. Consecuencias: el agujero cerrado y el roscón bajito y muy ancho. Claro, mi roscón del 2011 se portó tan sumamente bien con la forma que poco me he preocupado de ese aspecto… Jo, derrotada en el apartado forma.

Veamos la textura y el sabor…

  

Para lo fino que es (unos dos dedos) la textura ha mejorado, es esponjoso y ahuecado. Y el sabor… está soso, pero soso soso, me he quedado cortísima con el azúcar y ya que estamos un poco más de agua de azahar no le vendría mal (recordemos que es la esencia del roscón), pero aún así sabe a roscón, a roscón soso, pero en cuanto doble la cantidad de azúcar, perfecto. Vuelvo a estar en dos de tres. Ahora lo que me falta es la forma…

Apuntadas las mejoras de este patchwork repostero, el martes/miércoles volveré a la carga. Tengo que conseguir ese tres de tres antes del Roscón 2013!!!

Informó la repostera más dicharachera 😉